¿Qué Debe y qué no Debe Comer un Perro?

¿Qué Debe y qué no Debe Comer un Perro?

¿Qué Debe y qué no Debe Comer un Perro?

Los perros son curiosos por naturaleza y siempre van a desear probar aquello tan preciado que se encuentra en el plato de su propietario. Y es que aunque en nuestro discurso de lo que es correcto e incorrecto digamos que jamás vamos a ceder ante los caprichos de nuestra mascota, sus expresiones corporales y miradas a veces pueden más que nuestra rectitud.

Lo cierto es que la cantidad, la frecuencia de estos actos y el tipo de comida que les brindamos puede inclinarse más a un acto de irresponsabilidad que de amor aunque no podamos percibirlo al momento.

Muchos de los alimentos que comúnmente consumimos no son aptos ni siquiera para nosotros. Las altas concentraciones de grasas, sales y diversos químicos podrían repercutir negativamente en la salud del perro.

Un dato muy importante que siempre debemos considerar es que no todo alimento que es bueno para nosotros es bueno para nuestro perro. Por ejemplo, aunque las verduras, frutas y cereales son parte de una alimentación balanceada para el hombre, en los perros no es igual. Hay elementos de estos grupos alimenticios que podrían enviarlos al hospital.

La buena noticia es que no todo alimento es malo. Aunque lo más recomendable es nutrirlos con su propia comida, existen ciertos alimentos que no representan un peligro en caso de que sean premiados o consentidos en ocasiones especiales.

Los alimentos que sí pueden comer, son:

Carne de puerco

El cerdo cocido sin condimento y sin mucho aceite contiene proteína, entre otros nutrientes esenciales que pueden ayudar a su perro a tener mejor masa muscular. El cerdo crudo debe quedar totalmente descartado.

Carne de pavo

El pavo cocido y no condimentado es permitido. Comúnmente no contiene mucha grasa y posee varios nutrientes como proteína y fósforo. Solo hay que verificar que los huesos sea retirados, pues algunos son pequeños y en forma de astilla.

Otro aspecto a considerar son los huesos. Debemos tener mucho cuidado en proporcionar carne sin espinas para que no sufran lesiones externas o internas.

Huevo

Es un alimento seguro para los perros mientras estén cocidos. Las claras crudas o los huevos condimentados y cocinados con aceite con los que solemos alimentarnos, no son buena opción. El “huevo duro” es recomendable. Además de proporcionar proteína, calmará malestares estomacales.

Pescado

El pescado es otro alimento que los perros sí pueden comer. Los más recomendados son el salmón y las sardinas, siempre bajo cocción pero sin demasiado aceite y sin condimentos. Con el pescado mal cocido o crudo en su totalidad, podrían contraer bacterias como la salmonella o listeria.

Alimentos no aptos para perros.

El atún es permitido en cantidades moderadas, especialmente el fresco y cocido. El de lata no es recomendable por su cantidad de mercurio y sodio, pero si es otorgado rara vez, está bien.

Queso

Un poco de queso no causará problemas, a menos qué, el perro sea intolerante a la lactosa, algo muy poco común pero posible. El más recomendable es el mozzarella, así como el requesón, en lugar de manchego y otros curados, grasos o condimentados.

Jamón

El jamón no es tan dañino porque representa un cierto porcentaje de proteína pero no es el alimento más saludable por su alto contenido de sodio. Si el jamón es de excelente calidad es aceptable en pocas porciones, pero si es muy económico, no. Cabe mencionar que el jamón serrano aunque es costoso, no es recomendable.

Anacardo

En Sudamérica es muy común el anacardo o cajú, un fruto que contiene importantes cantidades de calcio, magnesio, antioxidantes y proteínas que al cánido le sentará bien. Unos 2 o 3 a la vez es suficiente.

Coco

El coco natural ayudará a que el perro tenga mejor aliento, además de reforzar sus sistema inmune. La leche de coco o el aceite de coco no son peligrosas si llegara a consumirlos en menor cantidad accidentalmente. Se sugiere dar trozos de coco natural en vez de que el perro lo arranque del fruto, pues, las hebras que este libera podrían atorarse en su garganta.

Maíz

Suele estar presente en las comidas caninas, así que es un alimento seguro, siempre y cuando se le brinde en granos y no en la mazorca. Una cantidad moderada le proporcionará vitaminas y minerales.

Pan

Se cree que el pan es muy malo para los perros pero no es así. Si bien no es un alimento que les aporte nutrientes, tampoco va a dañar su salud. Un trozo pequeño de pan sin especias, pasas o glaseados no representa peligro. Los panes caseros suelen ser mejores que los de supermercado; sin embargo, si se puede evitar esta comida para ellos, mejor.

Leche

Los perros pueden tomar leche mientras no sean intolerantes a la lactosa, pues de lo contrario no podrán digerirla y les ocasionará problemas estomacales. Mientras el perro pueda tomarla sin problema, un poco de leche de vez en cuando es suficiente.

Otros alimentos permitidos en pequeñas cantidades:

Quinoa.

Miel.

Mantequilla de maní.

Arroz.

Granos como la avena o la cebada.

Yogurt.

Zanahoria.

Pepino.

Papa.

Manzana.

Los alimentos NO aptos para perros.

Ahora viene aquella lista que debe tener nuestra mayor atención. Cualquiera de los alimentos a continuación mencionados, representan un peligro para cualquier perro de la edad que sea. Simplemente debemos eliminarlos de las opciones para su alimentación.

Alimentos peligrosos para perros.

Cebolla y Ajo.

Cualquier condimento.

Uvas.

Aguacate.

Chocolate.

Canela.

Café.

Azúcar.

Almendras.

Nueces de macadamia.

Alcohol.

Masas fermentadas.

Huesos.

Pasas.

Helados y caramelos.

Pimientos.

Toda la lista anterior es peligrosa para los perros; sin embargo, el ajo, la cebolla, la uva, la pasa y el chocolate representan uno de los alimentos más peligrosos y nocivos.

El ajo, la cebolla y los puerros son severamente tóxicos. El peligro de estos alimentos radica en que están “ocultos” entre la comida. Es decir, si alimentos aceptables como el pollo, la carne de cerdo o el pescado contienen ajo o cebolla como condimentos no visibles para darles sabor, para los humanos es delicioso, pero para los perros puede ser crítico. El ajo o la cebolla acumulada en el organismo de los canes provoca anemia, ritmo cardíaco elevado, debilidad y colapso.

Las uvas y pasas por su parte, son altamente tóxicas aún no tengan semillas o piel. Se desconoce cuál es la sustancia que causa los daños, pero ninguna cantidad es buena para ellos. La toxicidad con cualquiera de estos dos alimentos puede ser fatal al provocar una insuficiencia renal aguda de manera repentina.

Chocolate. La popular creencia sí es real; el chocolate es muy peligroso para un perro. Este manjar para los humanos contiene sustancias tóxicas como las metilxantinas que detienen el proceso metabólico del animal. Un poco de chocolate, especialmente el amargo, causará diarrea y vómitos. Una cantidad mayor por descuido o desconocimiento será peor, pues el perro podría convulsionar y morir.

La gravedad puede variar de acuerdo a la pureza del chocolate y su elaboración o combinación con otros ingredientes. Saber qué tipo de chocolate y cuánto, podría ayudar al veterinario a medir la gravedad.

Atención: CUALQUIER alimento humano otorgado a nuestra mascota debe hacerse con la cantidad mínima para descartar posibles alergias que podrían ser mortales. Mejor optemos por darles moderadamente galletas caninas.

 

Fuentes

Human Foods Dogs Can and Can’t Eat

Are Grapes Bad for Dogs?

https://www.aspca.org/pet-care/animal-poison-control/people-foods-avoid-feeding-your-pets

Cuánto dura la Gestación de un Perro

Cuánto dura la Gestación de un Perro

Cuánto dura la Gestación de un Perro.

Una de las preguntas más comunes sobre los perros es el tiempo que dura su gestación. Esta es una etapa emocionante para los propietarios, ya que saben que dentro de poco tiempo van a recibir hermosos cachorros. Del mismo modo, saben que la perrita necesita de ciertos cuidados para evitar complicaciones.

El período de gestación de una perrita es de alrededor de 63 días después de la concepción, con variaciones entre 56 y 70 días. Esta variación se produce por el momento exacto de la fertilización con relación al apareamiento.

A pesar de que es un proceso natural que se presenta en la vida de algunas hembras, el propietario debe tener conocimiento sobre qué hacer en determinados casos y qué podría beneficiar más a la hembra en ciertas situaciones donde pudiera sentir incomodidad.

Antes de considerar el embarazo de su perrita, es importante verificar que su estado de salud sea óptimo; qué cuente con una edad adecuada de al menos 2 años y máximo 5 y que esté ‘al día’ con sus vacunas. Con relación al rango “adecuado” entre 2 a 5 años, este podría variar de acuerdo a la raza y al historial reproductivo.

Señales de que una perrita está embarazada.

Para empezar, una perrita puede quedar preñada durante su período fértil conocido como “celo”, que tiene una duración aproximada de 3 semanas.

Quizá sea demasiado obvio saber cuando una perrita está embarazada, pero durante las primeras semanas podría pasar desapercibido; incluso, algunos dueños se han percatado de la situación casi al término del proceso. Para que no sea nuestro caso, existen señales tempranas que nos indican que una perrita tendrá crías próximamente.

Embarazo de una perrita.

Verifique los siguientes signos:

– Sus tetillas están más oscuras y levemente más grandes.

– Al igual que en las mujeres, se producen escasos vómitos. Si esto se vuelve frecuente, es importante contactar al veterinario.

– Su peso ha incrementado. Esto sucede alrededor del día 35, pero este tenderá a incrementar con el paso de los días.

– Su apetito y su energía disminuye. Podría ser normal a cierto grado, pero si deja de comer por completo o todo el día permanece acostada, no es buena señal.

– Alrededor del día 40 se puede ver una diferencia en el abdomen, el cuál lucirá más hinchado, dependiendo del tamaño de la camada.

Debemos tomar algunas medidas que puedan garantizar en mayor porcentaje un parto exitoso y sin complicaciones. Para ello, tomemos en cuenta que el apetito de la perrita va a aumentar la segunda mitad del embarazo, así que al momento de saber que esta espera crías, hay que acudir al veterinario para que adapte su dieta.

Proceso de un embarazo canino.

El proceso comienza cuando un macho monta a la perra y ocurre la penetración. Muchos se preguntan por qué el macho suele quedarse “atorado” dentro de la hembra. Esto pasa por un reflejo vaginal que atrapa el órgano sexual del macho hasta que concluya el acto, el cuál puede llevar desde menos de un minuto hasta 30 minutos y con una posible posición corporal diferente; es decir, el macho da un giro de 180 grados. Es importante saber que durante esta extraña posición, no se intente separarlos.

Pasado el acto, no precisamente ocurre la fertilización. Los espermatozoides tienen una vida de 7 días dentro del útero, por lo que la fertilización puede ocurrir días después del apareamiento.

Durante un embarazo, una perrita no deberá tener episodios de estrés. El peso del can debe mantenerse estable y en los primeros días no es necesario modificar su dieta aún, a menos que sea conveniente. Verifique que el alimento que se le otorga sea de buena calidad, o de lo contrario requerirá vitaminas.

Durante la tercera semana los embriones se aferran al revestimiento uterino para poder desarrollarse. Una vez logrado, estarán protegidos por una membrana que proporcionará nutrientes.

Alrededor del día 25, es decir, la cuarta semana, el médico veterinario puede realizar un ultrasonido para tener una idea sobre el tamaño de la camada y el avance de su desarrollo, así como posibles anomalías. Un vez determinados los detalles, el médico dará las instrucciones necesarias para controlar la condición del animal.

El día 35 marca el final de la embriogénesis, nombre que recibe la primera fase de la gestación. El embrión es ahora un feto que ya comenzará a formar sus pequeños órganos vitales. En esta etapa, el peso del feto aumentará en un 75 %.

En la semana 6 la perra entra a la última fase de la gestación por lo que su dieta tendrá que ser más completa en proteínas y minerales. Y aunque su deseo sea comer, puede que se le dificulte un poco por su abdomen distendido. Lo ideal es ofrecerle varias comidas pequeñas durante el día.En esta etapa el feto desarrolla garras, gana peso y su esqueleto comienza a ser más sólido.

Proceso de gestación de un perro.

Cachorros a días de nacidos.

Durante la séptima semana, o alrededor del día 45, el feto desarrollará pelo y algunos huesos que permanecían frágiles terminan de fortalecerse. Es momento de prepararse para el parto, así que pregunte a su veterinario la mejor forma de evitar infecciones con parásitos.

El lugar en el que la perra recibirá a los cachorros tiene que estar preparado. Debe ser tranquilo, limpio y lejos del paso de las personas y del ruido. Lo más importante es que el lugar sea cálido para comodidad de los recién nacidos, quienes necesitan del calor además del de su madre. Una temperatura ideal sería entre 24 y 26° C al menos durante la primera semana.

Para el día 50 puede pedir al veterinario una radiografía para confirmar el número de crías y así esperar a recibir el número indicado durante el parto. Algunos veterinarios no ven necesario este paso.

Para evitar partos sorpresas, es recomendable tomar la temperatura de la perrita tres veces al día. Un grado menos comparado con el día anterior, indica que el parto está a punto de acontecer.

Duración gestación canina.

El propietario de los perros debe procurar mantener la higiene lo mejor posible, pero sin limpiar con químicos o alterar la tranquilidad de los perros. Las telas limpias o los papeleas absorbentes pueden ayudar mucho. De igual forma, si la perrita tiene mucho pelaje alrededor de la vulva y los pezones, un recorte facilitará los procesos.

Tenga a la mano guantes desechables y el número de su médico veterinario para cualquier emergencia. Puede comunicarle un par de días antes que su perrita tendrá a sus crías para que lo tenga como prioridad en caso de llamada.

Recuerde que una perrita es más sensible después del parto; es decir, su instinto protector puede volverla un poco agresiva o insegura. Tenga paciencia y acérquese lentamente a los cachorros. Procure también que la madre no los aplaste con su propio peso ante un descuido.

Cabe mencionar que también en los perros se recomienda el embarazo planeado. La sobrepoblación actual de perros exige que cada dueño sea responsable sobre la salud y bienestar de su mascota y de sus crías. La venta de perros o el abandono, son actos indeseados que alimentan la crueldad y la falta de compromiso con la sociedad.

 

Fuentes

https://www.purina.co.uk/dogs/key-life-stages/pregnancy/spotting-the-signs-of-pregnancy

Your Dog’s Pregnancy Week by Week

https://www.vetwest.com.au/pet-library/pregnancy-and-your-dog-an-overview

How Long Are Dogs Pregnant?

¿Por qué mi Perro no Quiere Comer? Causas y Recomendaciones

¿Por qué mi Perro no Quiere Comer? Causas y Recomendaciones

¿Por qué mi Perro no Quiere Comer? Causas y Recomendaciones.

Todo propietario quiere ver a su perro sano y feliz. Una de las preocupaciones más grandes es cuando dejan de comer. Quizá lo primero que pensemos es que se trata de un ‘berrinche’ porque ya no le gusta su comida, pero al pasar las horas podríamos percatar de que no se trata de eso, sino de algo posiblemente más severo.

Las razones son muchas y de entrada no debemos pensar en lo peor, pero es importante que le otorguemos la atención necesaria. Podría ser señal de alguna inflamación leve, de una enfermedad o en el peor de los casos, de alguna grave afección que podría estar generando esa falta de apetito.

¿Anorexia en perros?

Aunque existe el término de anorexia canina, las características no son las mismas a las humanas, así que las medidas que se deben tomar deben ser especializadas para cada ejemplar.

La anorexia parcial se refiere a que el perro no está comiendo lo suficiente. La completa es cuando el animal pierde totalmente el apetito durante al menos tres días. Pero no necesariamente tenemos que esperar tres días para actuar.

Posibles causas.

Si es un animal sano que de un día para otro se alejó de la comida, hay que observar si también existen otros síntomas como vómito, diarrea, mal aliento, dificultad para orinar o defecar, sed excesiva, o lo contrario, que tampoco desee tomar agua. De ser así, llevarlo al veterinario será la mejor opción.

Sin son razas toy o cachorros no debemos permitir que pase un solo día sin comer, pues sus niveles de glucosa pueden disminuir. Mientras más pequeño o joven, mayor la urgencia.

Intolerancia al alimento.

Una causa menor podría ser que ya no toleran su alimento. Siempre sustitúyalo por una marca premium, aunque sea un poco costosa. Si no hay posibilidades de una premium, pregunte a su veterinario por una buena marca nutritiva a un precio más accesible. Mezcle las croquetas con un poco de dieta blanda para observar reacciones.

Una forma noble de hacer que los perros coman su alimento, es al momento de que le pidan del suyo. Cuando usted se siente a comer y se pongan sobre dos patas para pedirle, tenga guardadas algunas croquetas con anticipación y déselas. Algunas veces funciona.

Según los expertos, las mejores marcas de alimento para perros (y las más costosas) son Instinct y Bravo. Unas menos costosas y muy buenas son Prairie, Ganador Premium y Eukanuba. Le siguen Royal Canin y Purina Pro Plan.

Las no recomendables son Pedigree, Nutrescan, Hi Múltipro, Can Pro y Purina Dog Chow para razas medianas y grandes.

Cambios en el entorno o el clima.

Con los cambios en el entorno nos referimos a que los perros reaccionan ante el estrés. Esto puede ser generado por algún cambio de casa (recordemos que se guían por los olores), por quedarse en casas ajenas mientras sus dueños salen de viaje, o en algunos casos, si existen otros perros cercanos que intimiden al animal y que lo haga sentirse inseguro.

Hablando de cambios de clima, en algunas regiones se experimentan diversos cambios de temperatura en un solo día. Una combinación de humedad con calor o un cambio abrupto entre caluroso y frío pueden causar inflamación en la garganta, lo que hará que el perro no quiera comer ni tomar agua. Esto puede solucionarse desde el primer día mediante una inyección.

Reacción por vacunas.

Cuando los niños pequeños son vacunados, tienden a presentar síntomas leves que se desaparecen al cabo de unas horas. Durante ese tiempo quizá no quieran comer y solo deseen dormir. Lo mismo pasa con los perros. Los perros también padecen los efectos adversos de las vacunas y se alejan de la comida. Si después de 24 horas el animal aún no quiere comer, entonces hay que acudir al médico veterinario.

Enfermedades crónicas.

Otras razones pueden ser las enfermedades crónicas del perro o su edad avanzada. Para ello se recomienda cambiar su alimento sólido por una dieta blanda, siempre supervisada por un profesional.

Problemas dentales.

Las razas pequeñas tienden a tener problemas dentales por una higiene descuidada o alguna herida no tratada. Revise si las encías no están inflamadas, enrojecidas o si presentan sangrado. También verifique que no tenga dientes partidos o incompletos, además de mal aliento o sarro acumulado. Ahí podría estar el verdadero problema.

Para evitar la acumulación de sarro, existen productos especializados en el mercado, como cepillos dentales, cremas dentales, sprays o pastillas que protegen la dentadura de la mascota. En caso de que el perro tenga mucho sarro, es urgente que el veterinario le realice una limpieza profunda.

Dolor.

Un dolor corporal también puede reflejar su falta de apetito. Algunas veces el pelaje hace que no nos percatemos de alguna lesión o de su forma de caminar. Mueva lentamente cada parte corporal para observar reacciones. Una displasia de cadera o artritis puede ser la razón por la que no quiera comer.

Intervención quirúrgica.

Los perros que fueron operados de alguna parte corporal se sienten con poca energía, o bien, el dolor hace que prefieran mantenerse quietos. Pregunte a su veterinario por alguna forma de alimentación alterna, pues entre mejor se alimente, más rápida será la recuperación.

Ingesta de algún objeto.

La curiosidad de los perros hace que quieran probar de todo. Quizá un objeto o un material como tela, cartón o hasta plástico ingerido pueda estarle provocando dolores u obstrucción en el estómago o intestino.

Tristeza o depresión.

Aunque no parezca importante, un perro poco atendido o incluso, maltratado, pudiera tener poca energía para comer. Si no se cuenta con la paciencia, el cariño y el respeto, es mejor darlo en adopción. Otro motivo relacionado con esto son las largas horas que el perro permanece solo en casa.

Algunas causas anteriores como el cambio en el entorno o el rechazo al sabor de su comida pueden solucionarse. Ayudar al perro a familiarizarse con su nuevo hogar, cambiar sus platos de lugar a uno más seguro y solitario o comprarle una nueva marca de alimento podría cambiar su comportamiento.

Los demás motivos requieren ayuda profesional. No suministremos medicamentos a las mascotas sin antes consultar al médico veterinario, pues, podríamos estar reforzando un mal en lugar de atacarlo.

 

Fuentes.

http://www.avdaramonycajal.com/

https://pets.webmd.com/dogs/guide/dog-not-eating-possible-causes-and-appetite-solutions#1

Anorexia in Dogs: 6 Reasons ​Why Your Dog Isn’t Eating

¿Cada Cuánto se Baña a un Perro?

¿Cada Cuánto se Baña a un Perro?

¿Cada Cuánto se Baña a un Perro?

Cada cuando bañar a un perro es una de las dudas más frecuentes, ya que no solo debemos tomar en cuenta su edad o qué tanto pueda ensuciarse en el entorno, sino también su estado de salud.

Algo que de entrada hay que aclarar, es que un perro no puede tener los mismos hábitos de higiene que un humano. Esto es, que no todos los días debe recibir limpieza corporal, aunque durante el día haya corrido mucho o visitado el parque.

Si un perro tiene problemas en la piel, el médico veterinario será quien determinará la frecuencia de los baños y el tipo de jabón o champú que deba utilizarse, que por lo general es de calidad dermatológica. Fuera de eso, en un perro sano el propietario debe conocer a su mascota para proporcionar los baños adecuados en el tiempo adecuado.

Algunos perros tienen un olor más fuerte que otros. Mientras unos reciben limpieza cada 15 días, otros después de un mes sin recibirla, aún conservan un olor normal y aceptable.

Recordemos que los perros tienen un aroma característico y completamente natural. No debemos creer que por ya no oler al champú de hace 5 días ya requieren de un baño. El pelaje, al igual que nuestro cabello, necesita de sus aceites naturales para permanecer suave, brilloso y resistente.

La frecuencia.

Para un perro sano, es decir, con una piel sana y una buena alimentación, se recomienda el baño una vez al mes con champú para perros, no para humanos. Si es un perro que genera mal olor antes del mes, 15 días también es aceptable, siempre y cuando sea un producto humectante sin jabón para evitar la resequedad de su piel.

Casos especiales.

Suciedad severa – En ocasiones los perros quedan más sucios de lo normal cuando van a la playa, cuando escarban, cuando juegan en el lodo o buscan entre la basura. Sin duda es momento de darles un baño, pues de lo contrario el pelaje podría dañarse o la piel podría generar problemas fúngicos o bacterianos. Solo hay que recordar realizarlo con productos suaves que no contengan perfumes.

Clima frío – Un caso especial podría ser durante las temporadas de frío. Comúnmente el olor no se siente fuerte durante esas fechas, pero si el baño se vuelve de calidad urgente, lo mejor es que se lleve a cabo cuando haya sol y que posteriormente se seque perfectamente con una toalla. Resguarde a su perro en un ambiente cálido y no permita que se recueste sobre el suelo frío. Es válido usar la secadora en modo cálido o medio. Si solo cuenta con frío o caliente, no la utilice.

Frecuencia de baños en perros.

Enfermedad – Un perro con moquillo o con algún problema respiratorio deberá ser bañado de acuerdo a la recomendación del veterinario. Lo más común es que pida evitar el agua para no empeorar los síntomas.

Cachorros – Los cachorros son delicados por tener un sistema inmune poco fortalecido. No se recomienda hacerlo antes de las diez semanas de vida. Al igual que un bebé, podría resfriarse ante la mínima ráfaga de aire o cambio de temperatura.

Si el cachorro tiene menos de 10 meses y necesita el baño de manera urgente, se sugiere utilizar una esponja limpia y suave (como las diseñadas para bebés humanos) remojada y escurrida para que con ello se frote su piel. El agua caliente, un secado en la misma habitación en que se bañó y una toalla limpia para cubrirlo, evitará el resfriado.

El secado.

El secado es fundamental para cualquier perro de toda edad. Primero que nada, deje que se sacuda para eliminar el exceso. De alguna forma es una ayuda para usted. Si no quiere terminar bañado, aléjese lo más que pueda pero no evite esta reacción natural del perro.

Muchos utilizan la secadora de cabello por cuestiones de tiempo y no es una mala idea, pero como se mencionó hace unos momentos, el nivel debe ser cálido. Si se está en un ambiente caluroso, el modo frío puede servir, pero nunca en nivel caliente.

Existen secadoras especiales para perros que se mantienen regularmente por arriba de los $2,000 pesos mexicanos. Parece un poco costoso, pero es una buena inversión tomando en cuenta su duración, seguridad y el tiempo que nos ahorraremos.

La toalla es algo clásico y funcional. La toalla absorberá las gotas y ofrecerá calidez al animal. Muchos aman la toalla por sentir un agradable masaje en el cuerpo. No hay que olvidar orejas, dedos y partes menos visibles. Es esencial que los perros se sequen en áreas donde son propensos a lamerse, como los pies.

Hay perros que “enloquecen” después del baño. Corren y se restriegan en lo primero que encuentran. Si es su caso, puede adquirir alfombras especiales que lo ayudarán a secarse.

¿Cómo lograr que al perro le guste el baño?

Primero que nada, se recomienda ampliamente tener todas las cosas listas antes de mojarlo. Tener a la mano champú o jabón, tina y toalla, evitará que tengamos que alejarnos del perro a mitad del baño y tener que perseguirlo por la casa o el jardín.

Si su perro odia el baño, probablemente al propietario tampoco se le haga un momento agradable, ya que puede tornarse my complicado y agotador.

Se recomiendan los siguientes puntos para hacer que su mascota vaya aceptando el baño poco a poco:

1. Hágalo después de una caminata o una actividad donde el perro se haya cansado. Además de que querrá refrescarse, estará cansado y sus energías no serán suficientes para querer luchar.

2. Hacerlo con prisas o enojo provocará que los gritos y regaños sean parte del baño, por lo que el perro lo asociará con algo malo. El can puede sentirse estresado si durante la limpieza su propietario tiene mal humor y lo trata con poca delicadeza. El baño es un momento de unión para disfrutar a nuestra mascota.

3. Baño divertido. Poner en la bañera o tina su juguete favorito hará que se sienta más cómodo y tranquilo. Jugar un poco con el agua y tener una actitud y voz positiva y alegre, provocará seguridad. Si obtenemos un champú “sin lágrimas”, mejor aún, pues así el perro no tendrá una mala experiencia.

4. Bañar a más de un perro. Si se tiene a más de un perro y alguien puede ayudar a bañarlo, mucho mejor. La compañía canina hará que la tensión se reduzca.

5. El agua tibia es preferible al agua caliente o a la fría aunque haya mucho calor. Si ha observado que el perro tiembla demasiado, quizá la temperatura del agua no sea la adecuada.

 

Fuentes

https://www.purina.com.au/puppies/care/washing

https://www.cesarsway.com/dog-care/bathing/how-often-to-bathe-a-dog

https://www.thekennelclub.org.uk/getting-a-dog-or-puppy/general-advice-about-caring-for-your-new-puppy-or-dog/bathing-your-dog-or-puppy/

La Muda de Dientes en los Perros

La Muda de Dientes en los Perros

La Muda de Dientes en los Perros.

Los cachorros tienen algunas similitudes con los bebés humanos: requieren mucho cariño y atención, les gusta explorar, son juguetones, requieren leche con frecuencia y sí, desarrollan y mudan dientes una sola vez. Un cachorro desarrolla muy rápidamente sus iniciales 28 piezas dentales, las cuáles se convertirán en 42 en su etapa adulta, aunque cabe mencionar que este último número varía con el tipo de raza, pues algunos cuentan con un hocico más estrecho que no puede albergar tantos dientes. Esto no es considerado un problema, sino más bien, una adaptación a la naturaleza de cada perro.

Los dientes de una cría de perro comienzan a ser visibles a partir de las 2 semanas de vida y terminan de crecer entre las 8 y 10 semanas de edad, siendo los primeros en salir los incisivos, seguidos de los caninos y por último los premolares.

Pérdida de dientes y estimulación.

Se recomienda que los cachorros también reciban un suave masaje de encías para estimular un mejor crecimiento, y es que además será más fácil para los propietarios y para el veterinario asear o revisar esta parte.

Las primeras piezas dentales temporales son más débiles que las próximas. En términos humanos son los “dientes de leche” que caracterizan la etapa infantil y donde los pequeños permanecen con una dentadura incompleta durante un breve tiempo.

Los perritos comienzan a perder sus dientes provisionales alrededor de los 4 meses de edad y generalmente son los dientes caninos los últimos que se pierden aproximadamente a los 6 meses. Tan pronto estos se pierdan, los permanentes comienzan a hacer presencia.

Desarrollo de dientes en perros.

Los dientes se caen solos y lo ideal sería cuidar que los perros no los ingieran. En caso de que los dientes temporales de un perro duren más de 30 semanas, lo ideal es visitar al veterinario para que los extraiga, pues podría afectar el desarrollo de los permanentes y crear una mordida o alineación incorrecta. No se aconseja que los propietarios intenten sacarlos ni crear trucos como con los niños pequeños.

Se recomienda que los cachorros también reciban un suave masaje de encías para estimular un mejor crecimiento.

Durante la transición de cambio de dientes, los canes experimentan comezón y ganas de morder, tal como los bebés humanos. Realmente no se puede hacer mucho contra esto, mas que proporcionarles productos masticables diseñados para ello y enseñar que solamente eso pueden morder. Después de algunas repeticiones y correcciones, el perro entenderá que tal objeto u objetos son de su propiedad, y por lo tanto, sí puede masticarlos. Los juguetes o mordederas deben ser suaves y bastante flexibles para estimular sus encías y mandíbula sin exceder.

Dientes permanentes.

Médicos veterinarios de la Facultad de Medicina Veterinaria de la Universidad de Pensilvania, Estados Unidos, señalan que los primeros dientes que erupcionan son los incisivos entre los 2 y 5 meses de edad, seguidos de los caninos entre los 4 y 6 meses; los premolares entre los 4 y 7 meses y por último las añadidas piezas molares entre los 5 y 7 meses. En promedio, un perro debe tener una dentadura permanente completa a sus 7 u 8 meses de vida.

Perros y cuidado de sus dientes.

Cuidado de dientes permanentes.

Una vez que el perro ya luce su nueva dentadura, la fuerza no será la misma y los cuidados de higiene deben ser mayores. El cepillado debe comenzar desde temprana edad para que el perro lo vaya considerando como un hábito rutinario y no se torne agresivo o rebelde.

Debe emplearse un cepillo de dientes con cerdas muy suaves especial para perros y una pasta formulada especialmente para ellos. Nunca utilice pasta dental para humanos, pues sus componentes podrían ocasionar reacciones desfavorables. Recordemos que ellos pueden tragar el producto, además de que no se enjuagan y escupen como nosotros; por lo tanto, el flúor y otros ingredientes activos puede dañar los dientes con la constancia.

Solo levante los labios y cepille suave y despacio dientes y encías. No es necesario ser tan insistente en una determinada área, pues podría causar irritación o dolor. El agua tibia es la más recomendable para estos casos.

Cuidado de la dentadura de los perros.

Limpieza dental canina.

Los alimentos crujientes y secos son parte también de su limpieza, ya que al raspar con los dientes se reduce la acumulación de sarro y elimina algunos restos acumulados, aunque esto no significa que el cepillado dental deba omitirse.

En caso de que el perro muestre encías rojas, hinchadas o sangrantes, dientes rotos, aliento desagradable, sangre en la saliva, babeo frecuente o rechazo a su comida, entonces es necesario acudir con el médico veterinario para descartar algún daño causado por acumulación de placa o un incorrecto cepillado.

Los dientes de un perro no solo fungen como piezas necesarias para masticar su comida, sino también para sentirse seguros ante el peligro. Anteriormente el cepillado canino era una práctica poco empleada, pero al observar que los canes desarrollaban menores problemas bucales al ser aseados, ahora forma parte de un cuidado integral y responsable hacia nuestra mascota.

 

 

Fuentes.

https://www.purina.com.au/puppies/health/teeth

https://www.petmd.com/dog/care/puppy-teeth-everything-you-need-know

¿Cuántas Veces Debe Comer mi Perro al Día?

¿Cuántas Veces Debe Comer mi Perro al Día?

¿Cuántas Veces Debe Comer mi Perro al Día?

Una de las dudas más frecuentes con relación a la manutención de un perro tiene que ver con su alimentación.

El hecho de que existan tantas razas de diferentes tamaños, edades, actividades, necesidades, entre otras características, hace que se cree una confusión de cuánto alimento requiere cada uno, o más bien, los que tenemos en casa.

Lo cierto es que los perros se alimentan de determinada manera de acuerdo a su edad. Cachorros, adultos y longevos, requieren de adecuaciones a su dieta y de ciertos hábitos aplicados por nosotros, que harán que el animal aproveche todos los nutrientes y evite problemas de salud.

Cachorros.

Los cachorros comen menor cantidad de alimento que los adultos, pero con mayor frecuencia, tal como los bebés humanos. Esto es debido a que los cachorros crecen 20 veces más rápido que los perros adultos y por lo tanto requieren una dieta que los ayude a su desarrollo físico.

Se recomienda que para cachorros pequeños de hasta 3 meses de edad, se les otorgue 4 comidas diarias.

Cuando el perro sea mayor a esos 3 meses pero hasta 6 meses de edad, se reduce la cantidad a 3 comidas al día.

Cuánto alimentar a mi perro.

A partir del sexto mes ya serán dos comidas al día con un poco más de cantidad, sin exceder o llenar demasiado el plato. Esta cantidad será la asignada hasta el resto de su vida.

Es importante darle al cachorro el mismo número de veces cada día y a horas específicas para evitar que desarrolle problemas digestivos por demoras prolongadas.

Cambio de alimento de cachorro a adulto.

De cachorros a adultos – En razas pequeñas esto del realizarse alrededor de los 12 meses de edad y para razas grandes hasta los 24 meses.

Adultos.

Todo perro adulto debe alimentarse dos veces al día. Una combinación de alimentos húmedos con alimentos secos es una opción para conocer lo que le gusta más al perro. Los secos fortalecen su dentadura, pero también es bueno que conozcan una opción blanda para cuando sean más adultos y no puedan masticar con la misma facilidad.

Los adultos de razas pequeñas tienen un metabolismo más rápido y su energía se desgasta a la misma velocidad, si es que se trata de un perro activo. Por el contrario, las razas grandes y gigantes tienen un metabolismo más lento pero requieren grandes cantidades de comida para fortalecer sus grandes músculos y huesos.

números de comidas para un perro.

Adultos mayores de 7 años.

Dependiendo del tipo de raza, generalmente la alimentación de un perro debe modificarse cuando llega a sus 7 años de vida por razones de salud. Un perro de esa edad suele ser menos activo y corre el riesgo de desarrollar obesidad si su dieta es la misma de años atrás. La obesidad genera muchas deficiencias y enfermedades, algo que no deseamos para nuestro fiel compañero.

Después de comer dos veces al día por varios años, es posible que prefiera ingerir cantidades más pequeñas pero con mayor frecuencia. Siempre y cuando las porciones sean equilibradas para no correr el riesgo de sobrealimentarlo.

Hembras preñadas.

Cuanto más grande sea la camada, más aumentarán sus necesidades nutricionales, pero a su vez, habrá menos espacio físico. Es esencial dividir sus comidas en porciones pequeñas y con mayor frecuencia. Podrían ser 4 comidas al día cuidando de no saturarla de alimento.

Las necesidades de energía de una perrita preñada aumentan alrededor de un 10% cada semana, desde la semana seis hasta el parto. Así que durante este período su traste comida (al igual que el del agua, por supuesto) debe estar disponible en todo momento, pues se alimentará a su ritmo y cuando sienta la necesidad.

Cantidades.

La cantidad de comida dependerá del peso del perro, de su tamaño y su actividad diaria. Un perro chihuahua no puede tener la misma porción de comida que un San Bernardo ni un Pug puede llevar una dieta similar a la de un perro muy activo.

Por lo tanto, verifique las porciones recomendadas en la envoltura de cada bolsa de alimento, o bien, solicite esta información a su médico veterinario y adquiera un vaso medidor para facilitar y agilizar la acción diaria de alimentar a nuestra mascota. Existen tablas de medidas estándar para calcular lo que su mascota debe consumir, pero son diversos factores que se deben considerar y que solo su veterinario conoce.

Los perros con algún problema de salud deben llevar una dieta asignada específicamente por el médico veterinario.

Alimentación de los perros.

Recomendaciones generales para la alimentación de nuestro perro.

Se sugiere la adquisición de comederos y bebederos de acero inoxidable un poco pesados para evitar que sirvan como juguetes y se rompan o desgasten. Es importante cuidar que no se formen hongos en el fondo y que el traste de agua este siempre lleno de líquido limpio y fresco.

Coloca los trastes a una altura media que le sea cómoda para su estatura, ni muy alta donde se estire demasiado ni al nivel del suelo donde tenga que encorvarse.

Asegura que nada moleste a tu perro mientras come. No queremos que coma deprisa, en pausas o que tire la comida por ansias.

Después de la comida los perros deben permanecer tranquilos para que su digestión sea óptima. Evita que salten, corran o se alboroten demasiado y acostúmbralo a adquirir esos hábitos.

Evita alimentarlo con comida humana, pues de lo contrario habrá dificultad para acostumbrarlo a su propia comida.

Los “premios” o golosinas caninas deben representar menos del 10 por ciento de las calorías diarias de la dieta del perro.

Recuerda invertir en un buen alimento canino. Por lo general, los obtenidos en cadenas comerciales no tienen buenos nutrientes. Los de veterinarias o tiendas especializadas tienen más variedades al alcance de diversos bolsillo, garantizando siempre una nutrición más completa. Los alimentos deben contener proteínas, grasas, aceites, minerales, vitaminas y carbohidratos. Los más económicos son mayormente grasa.

 

 

Fuentes.

https://www.thekennelclub.org.uk/getting-a-dog-or-puppy/general-advice-about-caring-for-your-new-puppy-or-dog/feeding-your-puppy-or-dog/

https://vcahospitals.com/know-your-pet/feeding-times-and-frequency-for-your-dog

https://www.purina.co.uk/dogs/health-and-nutrition/daily-feeding-guide/feeding-your-adult-dog

https://breeders.royalcanin.com.au/dog/articles/nutrition-health/nutritional-requirements-breeding